Niño Nativo, Niño Dulce y Niño Poder, tradición y fervor en Acoria – Huancavelica

0
68
Niño Nativo, Niño Dulce y Niño Poder, tradición y fervor en Acoria – Huancavelica
Califica esta publicación

Del 31 de diciembre al 2 de enero, turistas y lugareños disfrutan de una de las festividades más representativas de Huancavelica.

Conocido como el ‘paraíso perdido’, ubicado a 3167 m s.n.m, la ciudad huancavelicana de Acoria se ha convertido en uno de los puntos más coloridos y emocionantes para disfrutar del año nuevo, gracias a las festividades del  Niño Nativo, Niño Dulce y Niño Poder.

Hace poco más de un año, el Ministerio de Cultura declaró Patrimonio Cultural de la Nación a La Festividad en Honor al Niño Nativo, Niño Dulce y Niño Poder del distrito de Acoria, provincia y departamento de Huancavelica, por representar, a través de la danza “Los Negritos”, la historia y cultura de la región realzando su identidad.

La fiesta de los niños de Acoria se celebra del 31 de diciembre al 2 de enero. El primer día comienza con una simulación de la gran llegada de los negritos de Acoria desde la ciudad de Chincha en Ica. En la representación los personajes se ven agotados de tanto trajinar por Castrovirreyna, Chonta y Huancavelica. Muchos de ellos llegan a pie y otros con acémilas haciendo su ingreso triunfal al pueblo de Acoria. Recorriendo las principales calles, con el reparto de uvas y vino, todos los pobladores acorianos bailan al compás de la banda.

Finalizan el día con una espectacular víspera con quema de fuegos artificiales, bombas japonesas, cohetes, toritos, cataratas y elevación de globos aerostáticos. Para calentar la noche degustan los exquisitos calientitos, quemaditos preparados con hierbas medicinales y brindis de una ruma de cerveza.

De 2:00 a.m. a 7:00 a.m. se desarrolla el albazo reventando cohetes y bombas japonesas. Durante toda la madrugada se organiza un concurso entre los cinco barrios que consiste en quien quema más fuegos artificiales. Se trata de un enfrentamiento sano donde los participantes demuestran su fuerza y coraje.

Son cinco los barrios que participan cada año, dando lo mejor de cada uno de ellos para poder salir victoriosos del concurso. Los barrios son: Anta, que se diferencia de los demás barrios ya que, al final de la pirámide humana se para de cabeza; San Cristóbal, que se caracteriza por tener una base muy sólida; Centro, que tiene por costumbres que sus integrantes sean jóvenes; Chaccas y Pacas, estos dos últimos son los más antiguos, con destacadas participaciones en años anteriores.

Posteriormente realizan una solemne misa central en honor al Niño Nativo, Niño Dulce y Niño Poder en la Iglesia Señor de Acoria. Enseguida se da una procesión al anda de los Niños Nativo, Dulce y Poder, por el perímetro del parque San Martin con el acompañamiento de los danzantes de negritos de los barrios Pacas, Chaccas, Centro, Anta y San Cristóbal. Así mismo, se realiza una lluvia de flores durante el recorrido de la procesión a cargo de los devotos.

El fenomenal concurso de bandas de músicos representando a cada barrio se realiza en el estadio municipal de Acoria, a donde se dan cita los hinchas de cada delegación que se encargan de alentar a los suyos.

En el último día se lleva a cabo el concurso de la danza de Los Negritos, donde cada barrio muestra sus habilidades en la pirámide humana como parte fundamental en los rituales de veneración de los niños. En el cierre de esta festividad se realiza el especial reparto de Caña Quinto a los señores colaboradores, familiares y negritos, dándose paso a un baile general con todo el pueblo.

Tuve la dichosa oportunidad de poder participar en esta festividad durante muchos años y en la actualidad todavía pertenezco al barrio Pacas. Los negritos de Acoria es una gran hermandad porque cada uno defiende su barrio. Y se aprende a trabajar en equipo para que las pirámides salgan bien. Los pobladores esperan con ansias y alegría la torre humana del barrio al que pertenecen embargándoles una gran emoción al declarárseles ganadores.

Las costumbres de cada localidad al igual que ésta es muy valiosa ya que son nuestras raíces, nuestros antepasados Además preservar nuestra cultura es preservarnos a nosotros mismos; porque es única en el mundo y nos enorgullece. Alguna vez, tuviste la interrogante ¿Cómo apareció? ¿Cómo lo festejaban antes? ¿se habrá perdido alguna costumbre? Muchas más preguntas que nos hacemos y quizás no hacemos nada para aclararlas, pues es la hora de investigar más antes que estas y muchas festividades desaparezcan.

Los niños

La imagen del Niño Dulce sería la más antigua, pues se dice que fue realizada en el siglo XVIII. Ha sido modelada en pasta y tela encolada sobre base de maguey.

En tanto, la imagen al Niño Poder, también es muy antigua y se cree que pudo haber sido confeccionada en el siglo XVIII, utilizando la misma técnica de modelado en pasta y tela encolada sobre base de maguey.

La imagen del Niño Nativo guarda correspondencia con la de los danzantes de las comparsas de Negritos, tanto en indumentaria como en accesorios. Mide aproximadamente 45 centímetros, usa un sombrero blanco de ala ancha, adornado con cintas de colores y lleva un monillo de tela, de manga larga, con adornos brillantes y blondas.

En los tres casos, el traje que el Niño luce es confeccionado cada año por los mayordomos de la fiesta.

La danza Los Negritos tiene varias secuencias como la entrada general, la negrería, la guaragua o cruce de pañuelos con chicotes y las pirámides o torres humanas.

Deja un comentario