IMPORTANTES APUNTES SOBRE LA DOCUFICCIÓN MALLORQUINA “SUICIDIO”

0
534
IMPORTANTES APUNTES SOBRE LA DOCUFICCIÓN MALLORQUINA “SUICIDIO”
5 (100%) 1 voto

“Al año, aproximadamente 800 000 personas se quitan la vida, lo que representa una muerte cada 40 segundos. Cada uno de estos suicidios es una tragedia que afecta a familias, comunidades y países además de tener efectos duraderos para los allegados del suicida”. Según el último informe sobre suicidio de la organización mundial de la salud (OMS).

Ante semejante realidad, constituye un valioso aporte al debate sobre este tema la docuficción mallorquina “Suicidio” del director Juan Andrés Mateos. El impacto que está teniendo este trabajo fuera de las fronteras españolas, presentándose a diversos festivales cinematográficos internacionales, dan cuenta del profesionalismo con el que cada personaje desarrolla su papel en la trama.

El ser humano es un ser sociable pero además influenciable por naturaleza, es común sentirse en algún momento triste, afligido y sin ganas de realizar alguna actividad por un corto período, sin embargo, si el sentimiento perdura por mucho tiempo puede tratarse de una depresión. La depresión es la causa silenciosa del suicidio, la cual es la segunda causante principal de defunción entre jóvenes de 15 a 29 años, además de que el 78% de todos los suicidios se producen en países de ingresos bajos y medianos. No obstante, la depresión no es selectiva, puede afectar a cualquiera sin importar su edad, status o condición, lo que explicaría el incremento acelerado de estos trágicos desenlaces en los últimos 50 años.

Viktor E. Frankl, psiquiatra y escritor, explica que bajo su punto de vista una de las principales razones de suicidio del ser humano es la falta de sentido existencial. El sentido existencial es lo que ata, según el psiquiatra, al ser humano con la vida. Para el autor no se trata de “qué esperas de la vida”, sino de “qué harás por la vida” reafirmando la idea de Nietzsche: “Quien tiene un porque para vivir, encontrará casi siempre el cómo”.

“El Dr. Frankl […] suele preguntar a sus pacientes aquejados de múltiples padecimientos, más o menos importantes: ¿Por qué no se suicida usted? Y muchas veces, de las respuestas extrae una orientación para la psicoterapia a aplicar: a éste, lo que le ata a la vida son los hijos; al otro, un talento, una habilidad sin explotar; a un tercero, quizá, sólo unos cuantos recuerdos que merece la pena rescatar del olvido”. – extraído del prefacio de Gordon W. Allport del libro “El hombre en busca del sentido” de Viktor Frankl. Es entonces el sentido existencial el motor de resiliencia que le otorga al ser humano la capacidad de superar la depresión.

En contraparte a Frankl existen pensadores que avalan el suicidio como por ejemplo Séneca, que expresa el suicidio como una práctica natural que tiene el ser humano en libertad de su toma de decisión, decisión de abandonar su cuerpo que considera indigna de su propia razón. Teniendo en cuenta que en ese momento no se conocía el proceso mental como se conoce ahora.

Es necesario saber que la depresión debe ser tratada, ponerse en manos de profesionales que sepan lidiar con el problema es en ocasiones la diferencia entre la vida y la muerte. En el Perú hay 1 700 000 personas que sufren de depresión – según cifras del Instituto Nacional de Salud Mental (INSM) Honorio Delgado – Hideyo Noguchi.

En una entrevista reciente que brindó María Flores, psiquiatra del INSM y de Solidaridad Salud, al diario Perú 21 afirmó que “si en el Perú se tratara a todas las personas que padecen depresión teóricamente bajaríamos las tasas de suicidio al 20%. Sin embargo, solo un pequeño porcentaje de personas acude a un centro de salud a recibir atención y hay un 20% de personas deprimidas que se da cuenta que necesita ayuda pero no hace nada al respecto”. No obstante, esta idea dista mucho de la realidad, pues en el Perú no se cuenta con suficientes psiquiatras o centros comunitarios de salud mental, lo que genera que los costos de atención y medicamentos sean elevados y dificulten su prevención y tratamiento.

Es entonces necesario que el Estado promueva medidas de tratamiento y prevención al alcance de todos. Al ser una problemática que tiende a agudizarse se debe dejar de tratar a la depresión como un problema de bajo riesgo.

Finalmente, creemos en la apuesta por el desarrollo de producciones basadas en problemas reales de la sociedad, ya que tratar temas como el suicidio implica todo un reto que de hacerse de manera sensata y reflexiva contribuyen al debate, tal y como lo está haciendo la Agencia de Prensa Palma de Mallorca con un arduo trabajo que busca informar y concientizar, contribuyendo al crecimiento social.

Deja un comentario