EL BESO DE LA MUJER ARAÑA

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Manuel Puig, escritor de gran impacto es autor de la obra de teatro “El beso de la mujer araña”, que aborda un tema difícil de tocar en los años de la dictadura militar en Argentina. Sus libros le generaron una fama de personaje polémico que lo perseguiría por siempre.

“El beso de la mujer araña” fue publicado en 1976 en México a través de la editorial Seix Barral, bajo el contexto de su exilio. La obra fue censurada en Argentina por los temas que abordaba y sus propuestas ideológicas. El autor nació el 28 de Diciembre de 1932, en General Villegas – Argentina, siendo un apasionado novelista y dramaturgo.

“El beso de la mujer araña” trata sobre dos presos con diferentes perspectivas de vida. Valentín, cree en el socialismo, en que el poder nace del pueblo; y está preso por subversivo. Mientras que Molina, es un hombre mayor, homosexual, que ama a su madre y está preso por corromper a un menor de edad.

En el transcurso de la obra estos hombres tan diferentes el uno del otro se mezclan en emociones que se vuelven cada vez más intensas, volviendo esta una trama atractiva, incomoda, con un desenlace crudo y tratando temas controversiales que te dejará con una sensación de insatisfacción, pero sabiendo que ese desenlace tenía que pasar. Tiene la esencia de una obra teatral.

El contexto de la trama se desarrolla en la década de los 60 en Argentina. El autor no hace una crítica directa al gobierno de Videla. Sin embargo, menciona los castigos inhumanos del que eran víctimas los grupos “subversivos”, elemento narrativo expuesto en el trato que recibe Valentín mientras estaba en la celda. También refleja de una manera genuina la ideología de los que luchan por el pueblo aunque esto pudiese representar la perdida de sus vidas. En el siguiente fragmento del libro se puede entender lo que significa para Valentín ser parte de la lucha:

Valentín.- Yo no puedo vivir el momento, porque vivo en función de una lucha política, o bueno, actividad política digamos, ¿entendés? Todo lo que yo puedo aguantar acá, que es bastante,… pero que es nada si pensás en la tortura,… que vos no sabés lo que es.

Molina.- Pero me puedo imaginar.

-No-No, no te lo podés imaginar… Bueno, todo me lo aguanto… porque hay una planificación. Está lo importante, que es la revolución social, y lo secundario, que son los placeres de los sentidos. Mientras dure la lucha, que durará tal vez toda mi vida, no me conviene cultivar los placeres de los sentidos, ¿te das cuenta? porque son; de verdad, secundarios para mí. El gran placer es otro, el de saber que estoy al servicio de lo más noble, que es… bueno… todas mis ideas…

-¿Cómo tus ideas?

-Mis ideales,… el marxismo, si querés que te defina todo con una palabra. Y ese placer lo puedo sentir en cualquier parte, acá mismo en esta celda, y hasta en la tortura. Y ésa es mi fuerza.

-¿Y tu mina?

-Eso también tiene que ser secundario. Para ella también soy yo secundario. Porque también ella sabe qué es lo más importante.

En este episodio se hace referencia a la lucha que carga Valentín y la importancia que ésta tiene para él. Su ideología marca la pauta hacía un mundo libre y democrático, y él se aferra a esta idea aunque esto puede significar humillaciones, tortura y muerte.

Por otro lado; Molina, todos los días piensa en su madre, es la única persona que se ha preocupado por él, y aunque se siente totalmente atraído por su compañero, el amor hacia su madre siempre podrá más. Es una persona noble, pero tiene debilidades que las autoridades podrán usar para sacarle información sobre Valentín.

En mi principal apreciación sobre Manuel Puig y “El beso de la mujer araña”, el autor tiene dosis de crudeza y realidad en su relato que resultan fundamentales para que la historia cobre vida por sí misma. El tipo de relato que usa Puig hace percibir el acoplamiento entre Molina y Valentín, muy bien narrado. Es un libro que tiene una estructura diferente, entretenida y resulta muy cómoda de leer.

Manuel Puig crea a dos personajes que no tienen nada en común partiendo de sí mismo. Es decir, que ambos protagonistas son parte de la identidad del escritor. Valentín, por una parte representa la inconformidad que tuvo Puig contra la dictadura de Videla y su abierta participación en movimientos revolucionarios. Mientras que, Molina personaliza el apoyo del escritor a la comunidad LGTB de la cual fue parte y siempre respaldó.

“El beso de la mujer araña” te cuenta sobre la amistad y, por qué no decirlo, el amor en situaciones adversas. El hecho de que aborde un tema como éste resultó y resulta todo un sacrilegio en sociedades conversadoras, generando en mí la sensación de que el autor no tiene reparos en exponer sus ideas.

El libro hace reflexionar sobre la difícil vida de los que luchan contra dictaduras, sobre como en la búsqueda de igualdad se puede perder la libertad, la salud y la vida pero jamás el honor. Valentín, quién sigue con su consigna y jamás retrocede, en medio de todo el sufrimiento no puede evitar sentirse débil, extraña a su pareja y a la vez es consciente del gran sacrificio que hace por estar al servicio de lo más noble.

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